lunes, 19 de septiembre de 2016

Puntualidad literaria: de "El hombre invisible" y el realismo literario.

¿Qué es lo que motiva a terminar “El hombre invisible”? Yo tengo una predilección por estas novelas victorianas de aventuras, donde hay un villano que vencer y un héroe de altísimos estándares morales que lo hará; el hombre invisible comienza de esta manera, añadiendo a la mezcla elementos de misterio y un tanto de terror –que debieron ser sumamente efectivos en su época-.

Todas estas historias llegan a ser sumamente predecibles, al grado que los lectores de vanguardia tienden a descartar estas obras por esto mismo.

En el caso de “El hombre invisible” estas tendencias se repiten, pero hay algo que mantiene el interés:  la evolución gradual como protagonista y villano del hombre invisible, Griffin. Esto es un ejercicio de puntualidad literaria, pues como lector tu sabes en que momento de la obra estás dependiendo de las acciones de este personaje: comienza la obra siendo lo más discreto y furtivo; termina completamente loco y violento.

Alguien que sepa de literatura podría decirme que esto es la base de una progresión normal de un personaje y podría citarme varios otros personajes que pasan por lo mismo, pero lo que me llama la atención de este caso es el término que use: puntualidad. H. G. Wells no opta por la sutileza, prefiere mostrar claramente esta transformación con la clara intención de generar un sentido de urgencia en el lector. Estos recursos son la base del realismo literario y lo serán también de muchas de las películas e historias que inundan el siglo XX y todavía nuestros días.


Entonces, el hombre invisible se lee como una carrera en contra de la locura de Griffin y la duda de si llegarás a tiempo; cosa extraña es que, a pesar de ser el monstruo que es, a veces sientes la necesidad de apoyarlo con la esperanza de que se redima y se salve. Novedosa publicación para el siglo XIX.

Finalmente, la obra es un interesante comentario para la época sobre la ciencia, la ética y la condición humana: Griffin es una persona que estuvo dispuesto a perder todo, incluso a sí mismo, en su búsqueda por el descubrimiento científico.


Perderse a sí mismo por alcanzar el éxito. Otra vez, es una temática muy de nuestro siglo. 

1 comentario:

  1. Lo que me parece curiosos es porqués no ocasiones sentimos la necesidad de apoyar al villano, por más moustruosos que este sea.

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