martes, 9 de agosto de 2016

Años y medios años de horror gris.

Hace más de un año que intenté dar una vuelta por algo así como ejercicios literarios, pero era un mal momento en mi vida. Ahora que ese “mal momento” pasó, estoy replanteando volver a la escritura formal pseudo-ensayística que caracteriza un blog.

Lo que resulta interesante de estos razonamientos es el asunto del estado de ánimo en relación con la creatividad. Durante años me he encontrado con la gente que –con sabiduría de artista- aseguran que un artista debe trabajar abnegadamente todos los días hasta que su obra sea naturalmente magnifica. Suena muy razonable y noble al grado del heroísmo. Pero ¿escribir por escribir, pintar por pintar o salir y abrir un escenario que está vacío tiene sentido? ¿De verdad no es necesaria una condición adecuada para hacer el arte?

La gente hoy en día se burla de las musas. Masturbaciones diarias con la esperanza de que una sepa a éxtasis.

¿Cómo justifico esta idea? Lo adecuado dar argumentos de autoridad con esperanzas de legitimidad. No tengo ninguna en realidad, solo lo que cabe en lo literario: cuántos autores crearon una sola gran obra y desaparecieron; o los que hicieron su opera prima en el mejor momento de su vida y el resto es mediocre o poco inspirado. El ánimo, el espíritu correcto, la inspiración arrebatada es motivo de estas grandes obras, es el genio poseyendo a la mano que escribe. Todos fueron hombres y todos tuvieron esos días, meses o años de horror gris sin genio ni musa.

Escribir requiere del impulso vital que es la inspiración, el ánimo correcto.

Ahora que también dicen que la revelación solo llega a las almas preparadas y todo lo anterior es una justificación de porque he sido tan perezoso que no he escrito en el blog en un año y medio.


Justificaciones y disculpas adornadas. Ahí está el carácter literario que andaba buscando…

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